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lunes, 30 de septiembre de 2024

Yuval Noah Harari: “La Inteligencia Artificial podría hacernos lo que nosotros les hicimos a otros; no por malvada sino porque es poderosa y no le importamos”

 Por Sol de María    07 Sep, 2024 


El autor de ‘Sapiens’ destacó la urgente necesidad de establecer mecanismos de control sobre las potentes entidades que creó el ser humano . Es el tema de “Nexus”, su nuevo libro, que está por salir

El historiador israelí Yuval Noah Harari lanzó advertencias contundentes en su más reciente entrevista con La Vanguardia acerca de los riesgos que entraña la Inteligencia Artificial (IA). En el marco de la publicación de su nuevo libro titulado Nexus, el autor de aclamados títulos como Sapiens y 21 lecciones para el siglo XXI, sostiene que “los algoritmos ya han matado a gente” y subraya los peligros potenciales que puede enfrentar la humanidad si la IA se sale de control.

Harari plantea que hemos creado una entidad más inteligente y poderosa que el ser humano, y si no establecemos mecanismos de control adecuados, las repercusiones podrían ser devastadoras no solo para la humanidad, sino para todo el sistema ecológico.

En diálogo telefónico con el periodista Justo Barranco, el historiaador expresó: “No porque la IA sea malvada, pero es extremadamente poderosa y no le importamos, podría hacernos lo que hemos hecho nosotros a tantos otros organismos”, destacó el historiador, añadiendo que los escenarios catastróficos no son solo imaginarios, sino plausibles.

Yuval Noah Harari y su libro "Nexus"
Yuval Noah Harari y su libro "Nexus"

Además, enfatizó que, cada vez más, la IA está tomando un rol crucial en la creación y difusión de ideas. Contrario a lo que algunos suponen, la IA no se limita a replicar ideas, sino que es capaz de generar sus propias visiones y tomar decisiones sobre cómo y qué difundir. “En TikTok o Facebook es un algoritmo el que decide qué mensajes recibirán mucha atención. Y eso moldea la opinión pública”, puntualizó Harari en diálogo con La Vanguardia. Esto tiene implicaciones masivas para nuestras sociedades ya que, según él, se está empezando a ver cómo las decisiones de los algoritmos influyen en la política, la cultura y la comunidad internacional.

“Con la IA, parte del problema es que hay cientos de escenarios muy peligrosos. Algunos fáciles de imaginar: un dictador le da a la IA el control de las armas nucleares y por error de cálculo hay una catástrofe”, dijo el historiador.

Y pensó otro ejemplo: “Los terroristas crean con la IA un nuevo virus mortal. Pero la naturaleza misma de la IA es que puede crear nuevas visiones e ideas por sí misma. No es una herramienta en nuestras manos. Estamos liberando millones de nuevos agentes autónomos que podrían volverse más inteligentes que nosotros y no podemos anticipar ni controlar qué harán”.

El autor también reflexionó sobre la influencia de la IA en el lenguaje y la política. “La clave de casi todo lo que hemos creado es en última instancia el lenguaje. Hasta hoy, nadie excepto los humanos podía entender o crear estas cosas”. Harari destacó que la IA no solo es capaz de dominar el lenguaje similar a los humanos, sino que puede hacerlo mejor en muchos aspectos. Sostuvo que, en un futuro cercano, la IA será capaz de elaborar manifiestos políticos y textos religiosos, lo que podría significar un cambio radical en cómo se desarrollan y estructuran las sociedades.

“Algunos dicen -contó- que la IA es como la imprenta o la radio, y que copia nuestras ideas y las difunde. No es cierto. Es capaz de crear ideas propias y también toma decisiones sobre la difusión de las ideas humanas. En TikTok o Facebook es un algoritmo el que decide qué mensajes recibirán mucha atención. Y eso moldea la opinión pública”.

Las preocupaciones de Harari se extienden también a la estructura de la democracia moderna. Según explicó, hay una disrupción tecnológica que está dificultando la conversación democrática al mezclar las voces humanas con las no humanas, generando un efecto de desinformación. “La democracia es una conversación y debería ser entre humanos”, dijo. Pero hoy “más del 20% del contenido de Twitter lo difunden bots”, señaló el historiador, subrayando que la calidad del debate democrático se deteriora. “¿Qué pasa con la conversación humana cuando las voces más fuertes en ella no son humanas?”

Harari sugiere prohibir bots que se hacen pasar por humanos (KRISTOF VAN ACCOM/Belga/Sipa USA)
Harari sugiere prohibir bots que se hacen pasar por humanos (KRISTOF VAN ACCOM/Belga/Sipa USA)

La democracia no es un fenómeno natural, se construye en condiciones determinadas. Explicaba el historiador: “Las democracias antiguas eran pequeñas ciudades-Estado o tribus. Si millones de personas intentan mantener un debate y no hay periódicos ni radio ni televisión, no pueden. Y como la democracia se edifica sobre esas tecnologías de la información, cualquier revolución importante en ellas está destinada a crear conmoción en la democracia”.

¿Peligros? Harari cree que la Inteligencia Artificial ya se cobró vidas humanas. “Lo vimos hace casi diez años, con la campaña de limpieza étnica en Myanmar contra los rohingya, en parte impulsada por algoritmos que, para aumentar la participación de los usuarios en Facebook, difundieron teorías conspirativas escandalosas, noticias falsas y odio contra esta minoría”, le dijo al medio español. Esto llevó al asesinato de decenas de miles. Incluso si los algoritmos tienen solo un 1% de responsabilidad es la primera vez en la historia que las decisiones tomadas por una IA sobre qué información difundir han contribuido a un importante cambio histórico. Los algoritmos ya han matado a gente”.

Cómo sería el futuro de la sociedad si la IA continúa avanzando a gran velocidad

Haciendo un paralelismo con las divisiones ideológicas en Estados Unidos, Harari plantea que el problema actual no es necesariamente mayor que en los años 60, pero la tecnología de la información exacerba la situación al impedir conversaciones razonadas. “Es difícil explicar lo que está sucediendo solo en términos de ideología”, afirmó. Esta falta de diálogo racional, según él, agrava la crisis social y política, transformando incluso a partidos conservadores en entidades radicales.

Uno de los aspectos más alarmantes es el potencial de la IA para influir en los procesos electorales y democráticos. Harari expresó temor sobre la posibilidad de que líderes autoritarios puedan aprovecharse de la tecnología para socavar los fundamentos democráticos. “Lo más importante de las democracias es su capacidad de autocorrección. Si votas por un hombre fuerte, un dictador, puede tomar muchas decisiones buenas pero tarde o temprano tomará una mala, no reconocerá su error y no podrás deshacerte de él”, dijo Harari al medio español. Además, utilizó ejemplos como el caso de Hugo Chávez en Venezuela para ilustrar cómo el poder mal manejado puede llevar al deterioro de una nación. “En Venezuela, Chávez y su movimiento llegaron al poder democráticamente y durante un tiempo mucha gente pensó que estaban haciendo cosas buenas, pero finalmente comenzaron a destruir el país. Y ahora el pueblo de Venezuela no puede deshacerse de ellos. Y el peligro es que algo similar pueda suceder en Estados Unidos. Si Trump es elegido, podría hacer algo similar a Chávez y Putin”.

La manipulación tecnológica comienza por líderes autoritarios, según Harari
La manipulación tecnológica comienza por líderes autoritarios, según Harari

Respecto a cómo mitigar estos riesgos, Harari propone una regulación estricta sobre la IA y la prohibición de bots que puedan hacerse pasar por humanos. Las redes sociales, según aclaró, deben ser responsables de los contenidos que difunden a través de sus algoritmos. “Una IA nunca debería hacerse pasar por un ser humano”, enfatizó el historiador, instando a las autoridades a actuar de manera firme para proteger la integridad de la conversación pública.

“Las empresas de redes sociales dicen que no quieren censurar las opiniones de ningún ser humano por la libertad de expresión -declaró Harari-. Y puedo entenderlo, pero los bots no tienen libertad de expresión. No hay defensa para las empresas de redes sociales que permiten que entidades no humanas, bots, secuestren la conversación”.

Finalmente, al referirse al conflicto en Israel, Harari lamentó la situación actual y acusó a los extremistas de ambos bandos de alimentar el conflicto por sus propias fantasías mesiánicas. “Lo que tenemos que recordar es que la raíz del conflicto es que hay dos pueblos que existen en esta tierra y que tienen derecho a existir aquí”, afirmó.

Harari aboga por una paz basada en el reconocimiento mutuo y es crítico de las políticas del Primer Ministro Benjamin Netanyahu, señalando que Israel no es simplemente su líder, sino una sociedad democrática con una fuerte oposición interna.


https://www.infobae.com/cultura/2024/09/08/yuval-noah-harari-la-inteligencia-artificial-podria-hacernos-lo-que-nosotros-les-hicimos-a-otros-no-por-malvada-sino-porque-es-poderosa-y-no-le-importamos/



Las ideas de Yuval Noah Harari sobre la Inteligencia Artificial: “No sé si la humanidad podrá sobrevivir”

 


El historiador y filósofo israelí, quien también es autor del libro Sapiens. De animales a dioses (2014), compartió sus preocupaciones en torno a los avances de la inteligencia artificial. Acá, las reflexiones de Yuval Noah Harari y su propuesta para controlar las capacidades de esta tecnología.

Alexis Paiva Mack

5 may 2023 

Entre los firmantes se encontraron el cofundador de Apple, Steve Wozniak, y el magnate de SpaceX, Tesla y Twitter, Elon Musk, quien paradójicamente acaba de fundar una empresa de IA a la que bautizó como X.AI.

Pero además de ellos, también plasmó su nombre el historiador y filósofo israelí, Yuval Noah Harari, quien ha publicado libros tan aclamados como Sapiens. De animales a dioses: breve historia de la humanidad (Debate, 2014), Homo Deus: breve historia del mañana (Debate, 2014) y 21 lecciones para el siglo XXI (Debate, 2018).

En la carta, los adherentes pidieron una “pausa” en la IA hasta que “estemos seguros de que sus efectos serán positivos y sus riesgos manejables”.

Y precisamente, ese fue el punto que Harari conversó en profundidad en una extensa entrevista con The Telegraph.

Durante la conversación, el filósofo israelí aseguró que esta es “la primera tecnología de la historia que crea historias”, debido a que distintos programas de este tipo tienen la capacidad para elaborar textos, imágenes, videos e incluso música, a partir de ideas que les suministran los usuarios.

“La nueva generación de IA no se limita a difundir los contenidos que producen los humanos. Puede producir el contenido por sí misma”, destacó.

Yuval Noah Harari
Yuval Noah Harari. Foto: Oded Balilty / The Telegraph.

Bajo esta línea, cuestionó: “Trate de imaginar lo que significa vivir en un mundo en el que la mayoría de los textos y melodías, y luego las series de televisión y las imágenes, son creados por una inteligencia no humana. Simplemente no entendemos lo que significa”.

“¿Cuáles podrían ser las consecuencias de que la IA se apodere de la cultura?”.

Yuval Noah Harari y sus reflexiones sobre la Inteligencia Artificial

La semana pasada un semanario alemán compartió una supuesta “entrevista” exclusiva que le hicieron al ex piloto de la Fórmula 1, Michael Schumacher, pero rápidamente se conoció que el artículo había sido elaborado con IA, es decir, no contó realmente con su participación

Aquello desató que sus familiares anunciaran una demanda contra la revista.

Para Harari, casos como ese son solo el comienzo de lo que se podría llegar a hacer con la IA si se utiliza para fines dañinos.

Sugirió al citado medio que es probable que próximamente se pueda discutir de política con presuntos usuarios de la internet, quienes en verdad podrían ser el resultado de la inteligencia artificial generativa.

“Puede que incluso te envíen un video hablando, pero no hay ninguna persona de atrás”, insistió, “se trata de una amenaza especialmente grave para las democracias, más que para los regímenes autoritarios, porque las primeras dependen de la conversación pública”.

Computador
Computador. Foto referencial: CU.

En este sentido, recalcó que “si la IA se apodera de la conversación, se acabó la democracia”.

Desde su visión, el uso de la IA con fines dañinos también podría ser una nuevo instrumento en beneficio de los sistemas dictatoriales, en caso de que no se adopten medidas previas para restringir sus formas de utilización.

“Un nuevo régimen en el siglo XXI tendrá herramientas mucho más poderosas. Así que las consecuencias podrían ser mucho más desastrosas. Es algo a lo que no sé si la humanidad podrá sobrevivir”.

La propuesta del filósofo para controlar la IA

Un factor crucial en el análisis del filósofo israelí, es que ciertos programas de IA podrían llegar a ser difíciles de controlar si toman “decisiones sobre su propio uso”.

Por ejemplo, representantes de Google anunciaron recientemente que un software que están trabajando aprendió a hablar bengalí de manera instantánea, a pesar de que en un inicio solo le habían entregado “muy pocas indicaciones” en ese idioma.

Harari ve tales casos como un serio problema.

“Hemos inventado algo que nos quita poder. Y está ocurriendo tan rápido que la mayoría de la gente ni siquiera entiende lo que está pasando. Tenemos que asegurarnos de que la IA tome buenas decisiones sobre nuestras vidas”.

Para disfrutar de los beneficios de esta tecnología considerando sus eventuales riesgos, Harari propuso que se apliquen medidas preventivas como las que se utilizan antes de poner un nuevo remedio a la venta.

“Una compañía farmacéutica no puede lanzar un medicamento al mercado sin pasar antes por un largo proceso de regulación. Es realmente extraño y aterrador que las corporaciones puedan hacerlo con herramientas de IA extremadamente potentes a la esfera pública, sin ninguna medida de seguridad similar”.

Yuval Noah Harari
Foto: Kristof Van Accom / Belga Photo.

Pero, ¿quién tendría que implementar y controlar esas normas?

Para el autor de Sapiens, dicha responsabilidad debe recaer en el sector público y no en las empresas privadas.

“Con todo el debido respeto a Elon Musk y Zuckerberg o a los otros jefes de las grandes empresas tecnológicas, no son elegidos por nadie, no representan a nadie excepto a sus accionistas y no hay razón para confiar en ellos”, cerró.


https://www.latercera.com/tendencias/noticia/las-ideas-de-yuval-noah-harari-sobre-la-inteligencia-artificial-no-se-si-la-humanidad-podra-sobrevivir/TEGPSCKM3ZDXLBEI7TG5S3XGAI/

sábado, 14 de septiembre de 2024

Dimitris Dimitriadis, futurista: “En 10 años, podemos tener por 1.000 euros un ordenador con la capacidad de la humanidad”

 El investigador griego que asesora a Gobiernos y empresas sobre los avances tecnológicos relata cómo cree que será la próxima década

Dimitris Dimitriadis, futurista griego que investiga las consecuencias de los avances tecnológicos y autor de '2049'.D. D.

Dimitris Dimitriadis se define como futurista y trabaja en el Instituto de Investigación de Futuros y Prospectiva (IFFR DAO). Precisa que él no adivina el porvenir, sino que investiga para instituciones, como el Secretariado Especial de Prospectiva Estratégica de la Presidencia del Gobierno griego, y empresas para que puedan anticiparse a los nuevos desarrollos y sus consecuencias. Nacido en Tesalónica hace 42 años, colaboró con la empresa de ciberseguridad Kaspersky en su último encuentro en Atenas y es autor de 2049, publicado en griego el pasado año por Key Books, traducido al inglés y con una versión en español prevista para finales de año. Su subtítulo resume su visión: Una perspectiva esperanzadora sobre el futuro de la humanidad. Es el mensaje que lanza a las multinacionales, instituciones de la UE y entidades formativas con las que colabora para, según dice, ayudar a los líderes a aprovechar las nuevas tecnologías.


sábado, 27 de julio de 2024

OpenAI lanza su buscador SearchGPT para competir con Google

Todavía en fase de prototipo, usa la inteligencia artificial para organizar la información consultada por los usuarios y se integrará en ChatGPT

Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, el pasado 11 de junio en el acto de presentación de las novedades de Apple, en la sede de la compañía en Cupertino, California.

OpenAI, la empresa responsable de ChatGPT, anunció anoche lo que era un secreto a voces. La compañía que dirige Sam Altman, respaldada por Microsoft desde 2019 con una inversión de 13.000 millones de dólares, ha lanzado por fin su propio buscador, SearchGPT. El movimiento se interpreta como un órdago a Google, el gran dominador hasta la fecha en el segmento de los buscadores, que también compite con OpenAI con su propia herramienta de inteligencia artificial (IA) generativa, el modelo Gemini.

Altman quiere trasladar el éxito de ChatGPT, el que muchos consideran el mejor gran modelo de lenguaje del mercado, a un sector en el que todavía no había entrado, pese a que los analistas lo consideraban su área lógica de crecimiento. Los grandes avances de la IA generativa, la que es capaz de crear contenidos a partir de una serie de instrucciones, ha cavado la tumba de dos segmentos que están empezando a unificarse: los asistentes de voz (como Alexa o Siri) y los buscadores convencionales. Vamos hacia una única plataforma capaz de dialogar como un humano, analizar documentos (textos, audios, imágenes o vídeos) en distintos dominios y presentar toda esa información de forma ordenada.

SearchGPT es la apuesta en esta carrera de OpenAI, empresa con la que Prisa Media, editora de EL PAÍS, suscribió un acuerdo de colaboración el pasado mes de marzo. La nueva herramienta de OpenAI está, por el momento, siendo probada por 10.000 usuarios en EE UU para “recabar opiniones”, si bien hay una lista de espera a la que solo pueden apuntarse estadounidenses.

Una de las características del buscador que destaca la propia compañía es la curación de las respuestas. “Estamos comprometidos con un creciente ecosistema de editores y creadores”, destaca OpenAI en un comunicado. “Durante décadas, la búsqueda ha sido un medio fundamental para que editores y creadores lleguen a los usuarios. Ahora estamos utilizando la IA para mejorar esta experiencia, destacando el contenido de alta calidad en una interfaz conversacional con múltiples oportunidades para que los usuarios participen”.

Una nueva forma de buscar

SearchGPT busca información de internet en tiempo real y la presenta al usuario de forma organizada. En vez de ofrecer una lista de enlaces, la presenta en forma de texto, con imágenes. Se puede pinchar en las fuentes, que vienen enlazadas, pero no es necesario hacerlo. En un ejemplo mostrado en su web, el buscador responde a la pregunta “festivales de música en Boone, Carolina del Norte, en agosto” con una serie de píldoras de cada evento con su correspondiente cartel en miniatura. El resultado final tiene una apariencia más acabada, casi como si se hubiera maquetado. Pinchando en una pestaña, se pueden desplegar los enlaces de dónde SearchGPT ha sacado la información que muestra.

Otra de las particularidades de este buscador es que, una vez realizada una consulta, se pueden hacer preguntas de seguimiento, “igual que harías en una conversación con una persona”. En otro ejemplo de búsqueda, en el que se le ha preguntado a la herramienta “cuáles son las mejores variedades de tomates”, el usuario lee la información y pregunta a continuación “cuáles puedo plantar en esta época del año”.

A diferencia de ChatGPT, el nuevo buscador no recurre a los datos con los que se ha entrenado para ofrecer las respuestas, sino que busca la información en internet. “SearchGPT es un prototipo de nuevas funciones de búsqueda diseñadas para combinar la fuerza de nuestros modelos de IA con la información de la web para ofrecerte respuestas rápidas y oportunas con fuentes claras y relevantes”, dice OpenAI en su web. El buscador tiene una opción llamada “respuestas visuales” de la que la compañía no ha ofrecido detalles por el momento.

“Obtener respuestas en la web puede requerir mucho esfuerzo y, a menudo, varios intentos hasta obtener resultados relevantes. Creemos que mejorando las capacidades conversacionales de nuestros modelos con información en tiempo real procedente de la web, encontrar lo que buscas puede ser más rápido y sencillo”, lee la web de OpenAI.

JOHN G. MABANGLO (EFE

Manuel G. Pascual



sábado, 13 de julio de 2024

Usar la IA generativa mejora la inspiración, pero acaba con la creatividad colectiva

 Un estudio demuestra que el uso de ChatGPT para ayudar a los escritores produce historias más parecidas entre sí e ideas menos originales

La autora belga Saskia De Coster trabaja, para terminar de escribir un libro, en los Reales Museos de Bellas Artes de Bélgica.

Ernest Hemingway se encontraba en un bar junto a otros escritores cuando uno de ellos planteó una apuesta por 10 dólares: ver quién era capaz de escribir allí mismo una historia con solo seis palabras. Hemingway cogió una servilleta y escribió: “For sale: baby shoes, never worn” (“Se vende: zapatos de bebé, sin uso”) y ganó la apuesta. Anil Doshi, profesor de estrategia en la Universidad Londres y Oliver Hauser, codirector del Instituto de Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial en la Universidad de Exeter (Reino Unido), hicieron una prueba de escritura parecida en un estudio que demuestra que la inteligencia artificial (IA) ayuda a mejorar la creatividad individual, pero disminuye la novedad colectiva de las historias, generando relatos más parecidos entre sí. “Si el sector editorial (y el de la autopublicación) adoptara más historias inspiradas en la IA generativa, nuestros resultados sugieren que las historias producidas serían menos únicas en su conjunto y más similares entre sí”, explican Anil Doshi y Oliver Hauser, autores del estudio publicado hoy en la revista Science Advances.

Una herramienta de IA como ChatGPT puede afectar a la escritura creativa de distintas maneras. Las ideas que genera pueden utilizarse como trampolín a la hora de escribir, como puntos de partida que ayuden al escritor a superar el miedo a la página en blanco. Los escritores menos creativos que la utilizaron aumentaron su capacidad de creación en un 10% y sus historias fueron más amenas. “Reciben ideas de desarrollo que quizá no habrían sido capaces de idear por sí solos. Sin ese trampolín, podrían tener un punto de partida relativamente decepcionante”, añade Hauser. Sin embargo, la inteligencia artificial también puede anclar al escritor en una idea específica, ocupando el lugar de las ideas propias.

Los autores del estudio, inspirados por la anécdota de Hemingway, pidieron a 293 voluntarios que escribieran una historia con ocho frases; algunos de ellos tuvieron que escribirla solo con ideas propias, otros podían recurrir a ChatGPT para que les diera una idea inicial, y los demás podían recibir hasta cinco ideas del bot de OpenAI. Los resultados del estudio revelaron que tener acceso a ideas de la IA generativa hace que una historia sea más parecida a la media de otras historias. Los que no usaron la IA tuvieron una puntuación de similitud de 8,10 puntos, frente las que sí que la utilizaron con una o cinco ideas, con 10,7 y 8,9 puntos respectivamente. Los escritores que usaron la IA generativa sí se aferraron a la idea que les dio el chatbot, utilizando el modelo grande de lenguaje GPT-4.

El acceso a la IA profesionaliza las historias más allá de lo que podrían haber conseguido los escritores por sí solos. Los menos creativos salen ganando. Profesionales, como investigadores, políticos o trabajadores interesados en fomentar la creatividad, son los que más notan sus efectos. “Es posible que los artistas o escritores quieran replantearse el uso de estas herramientas para sus escritos, sabiendo que su producción puede ser más similar a la de otros que utilicen las mismas herramientas; su producción puede ser menos única”, explica Hauser. No es el caso de Patricio Pron, escritor que se enfrentó a GPT-4 Turbo en un concurso literario y ganó a la máquina por goleada, sobre todo en la categoría de creatividad y voz propia.

El uso de la IA puede provocar una reducción colectiva de la novedad y reduce la amplitud creativa. José Antonio Alguacil, CEO de Ilusion Labs, explica por qué: “Si todos los creativos recurren a la IA para obtener ideas, podríamos acabar unificando todo el contenido y que carezca de esa chispa única que la experiencia e imperfección humana puede aportar. La creatividad genuina proviene de las experiencias individuales, de esas vivencias que cada persona aporta. La inteligencia artificial tiende a homogeneizar ideas y a crear patrones repetitivos”.

Para Teresa Mateo, profesora de didáctica de la Universidad Complutense de Madrid, el problema radica en el famoso algoritmo de la probabilidad: “A pesar de que la IA puede almacenar y procesar más datos que la memoria humana, su manera de generar texto está limitada a las respuestas más probables. No alcanza la sutileza de la incoherencia humana, que se caracteriza por juegos de palabras y sorpresivas evocaciones, elementos ambos esenciales de la genialidad creativa que la IA aún no logra replicar plenamente”.

Ética y uso de la IA

El uso de inteligencia artificial en la producción creativa hurga en ciertas heridas. Se debate si es ético su uso, quién es el propietario en caso de utilizarla o cómo debe repartirse la autoría del trabajo, entre otras cosas. El 58% de los evaluadores del estudio dijeron que el uso de la IA era ético y que era un “acto creativo”, mientras que solo el 20% pensaba que era aceptable hacerlo sin reconocer su aportación. Eso sí, impusieron una penalización a los escritores que utilizaron la IA (en comparación con los que no la recibieron).

¿Puede la inteligencia artificial suplantar los procesos necesarios para desarrollar la creatividad? “El ser humano puede frustrarse y dejar de desarrollarse de manera más generalizada por el uso indebido de una tecnología que merma un proceso cognitivo”, explica Mateo. La clave está en ver la inteligencia artificial como una herramienta y no como un sustituto: “Como creativos, tenemos la responsabilidad de abrazar esta tecnología sin perder de vista lo que nos hace únicos: nuestra capacidad de conectar emocionalmente, de contar historias que no solo venden, sino que inspiran y transforman”, señala Aguacil.

Los expertos señalan la importancia de mantener el desarrollo de la creatividad como un proceso cognitivo esencial del ser humano, sin ponérselo en bandeja a la máquina. ¿Qué le pasó al bebe de la historia de Hemingway? ¿Por qué se vendían sus zapatos sin usar? Su microrrelato deja paso a imaginar innumerables historias, todas ellas diferentes entre sí.

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DURSUN AYDEMIR (ANADOLU AGENCY / GETTY)

NATALIA PONJOAN12 JUL 2024